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lunes, 4 de junio de 2007

Desencasillando a... Jim Carrey en Espacio Fílmica

En una carrera llena de muecas y absurdidades hay varios oasis de actuaciones tan dispares como el mismo camaleónico Carrey. Desde The Truman Show, Jim Carrey ha aprovechado las oportunidades que ha tenido para desmarcarse de las estupideces (aunque algunas desternillantes).
Me confesaré y diré que no he visto La Máscara. Tampoco creo que me haga mucha falta a estas alturas. 1994 debió ser el año de Jim Carrey con la mencionada La Máscara, Ace Ventura y Dumb and Dumberer. ¿Qué vino después? Monstruosidades como Batman Forever encarnando a Enigma, la segunda parte de Ace Ventura, The Cable Guy y Mentiroso Compulsivo.
Llegó su genial actuación en The Truman Show que sin duda le sirvió para abrirse las puertas. De ahí llegaron, la olvidada, The Majestic, Man on the Moon, la brillante Eternal Sunshine of the Spotless Mind y la última y floja The Number 23.
Salvo en The Truman Show, en el resto de films serios su actuación pasa desapercibida. Y ojo, no es nada negativo teniendo en cuenta que en dichas películas ha estado rodeado de directores como Milos Forman o guionistas como Kaufman. Por tanto, tenemos que sus actuaciones más "serias" (en muchos sentidos) serán, seguramente, las menos recordadas y características de este actor. Pero poco importa.
Aunque en medio ha seguido haciendo algunas payasadas como Bruce Almighty, How the Grinch Stole Christmas y Me, Myself & Irene, le sigo teniendo cierto respeto a este cómic... actor.
PD. Ahora está liado poniendo voz a un personaje de animación y poco más. ¿Qué será lo próximo de Carrey? ¿Payasada o no?

miércoles, 23 de mayo de 2007

SINOPSIS Y CRÍTICA DE EL GRINCH (How the Grinch stole Christmas)

SINOPSIS
Más de tres horas diarias de sesión de maquillaje le ha costado a Jim Carrey meterse en la piel del Grinch (nunca mejor dicho), una resentida criatura que decide robarles la Navidad a los habitantes de la nevada Whoville. En su camino se encontrará con Cindy Lou Who, una pequeña moquezuela que también tiene algo que preguntarse sobre el verdadero sentido de la Navidad.

CRÍTICA por Joaquín R. Fernández
Puntuación: 5.5 / 10Banda Sonora Original: *****
Detesto a Jim Carrey. Odio sus gestos y exageraciones, me incomodan sus muecas y, salvo excepciones, no tengo un recuerdo muy grato de las películas en las que ha trabajado. Ahora bien, reconozco que borda los papeles en los que ha interpretado a personajes que se asemejan a cualquier arquetipo sacado del cómic, como es el caso. De ahí que, en esta ocasión, el conocido actor no sea el culpable de que este filme dirigido por Ron Howard sea mejor o peor. Y tampoco lo es el hecho de que El Grinch se trate de una típica producción navideña, muy familiar e infantil, que no entiendo cómo puede causar sarpullidos en alguna parte de la audiencia, más proclive a aupar a los altares a los vacíos guiones de Tarantino, por ejemplo, a quienes elogian por ser más subversivo. No obstante, El Grinch tiene cierta "mala leche", y se adivina una leve crítica al consumismo propio de las épocas navideñas, al igual que se hayan presentes los habituales mensajes acerca de la manipulación de las masas, la diferencia y la ausencia del verdadero espíritu de la Navidad. Por tanto, y desde el punto de vista del contenido, habrá opiniones para todos los gustos, tan dispares como, en ocasiones, injustas.

Por ello, yo prefiero centrarme en aquello que en verdad busca el espectador medio: ¿encontrará aquí un producto entretenido o un filme tan mortalmente aburrido como algunas de las producciones infantiles que siempre nos invaden por estas fechas? Me atrevería a responder que sucede lo primero. Y lo digo porque El Grinch no sólo encantará a los pequeños de la casa, sino que también satisfará a sus padres, o al menos no se quedarán dormidos en sus butacas. Y es que los guionistas han tenido el acierto de añadir detalles que sean atractivos para todos, guiños que satisfagan las necesidades de todos los espectadores (de ahí, seguramente, las brutales recaudaciones de la película en medio mundo). A mí me divirtió especialmente el instante en el que se parodia a las películas de acción, justo cuando explota el diminuto coche que momentos antes había robado El Grinch. También me gustaría alabar a la joven actriz Taylor Momsen, que está adorable en su papel de Cindy.
Pero si hay algo que destaca en la película es el excelente trabajo de todas las personas anónimas que han colaborado en la construcción de tan fastuoso filme. Maquilladores, diseñadores de vestuario, decoradores, responsables de efectos visuales,... Todos sacan nota en sus tareas, y es injusto no tenerles en cuenta a la hora de valorar esta producción de la Universal desde el punto de vista visual. Ron Howard no arriesga en ningún momento en la realización, sabe que está trabajando con excelentes técnicos y deja que sean ellos los protagonistas. Es increíble contemplar a Jim Carrey enfundado en su piel verde (si no fuera por sus movimientos, no sabríamos que es él), e igual de portentoso es vislumbrar las festivas secuencias de la ciudad o aquéllas otras en las que el trineo ha de descender por la montaña en la que vive El Grinch. Son delirios visuales que merecen ser valorados e incluso fundamentan el visionado de la película.
Ya por último, decir que la partitura de James Horner no asombra en ningún momento, simplemente se acopla muy bien a las imágenes aunque sin embellecerlas. Es, sin duda, una partitura agradable pero que fuera de la película no llenará a los seguidores del compositor de Willow, salvo a los que no sean muy exigentes. Sin duda, se echa de menos la existencia de temas centrales más nítidos. Eso sí, Horner habrá disfrutado de lo lindo "plagiando", esta vez sin que nadie se lo eche en cara, la composición de algún colega suyo (así sucede cuando suenan las notas de Carros de Fuego; debería parodiarlas, pero en realidad son casi un calco de las que escuchábamos en el tema principal de la aclamada obra de Vangelis).



Dirección: Ron Howard.
País: USA.
Año: 2000.
Duración: 105 min.
Interpretación: Jim Carrey (el Grinch), Taylor Momsen (Cindy Lou Who), Jeffrey Tambor (alcalde May Who), Christine Baranski (Martha May Whovier), Molly (Shannon (Betty Lou Who), Bill Irwin (Lou Lou Who), Clint Howard (Whobris), Jeremy Howard (Drew Lou Who), T.J. Thyne (Stu Lou Who), Lacey Kohl (Christina Whoterberry), Nadja Pionilla (Junie), Anthony Hopkins (narrador v.o.).
Guión: Peter S. Seaman y Jeffrey Price, basado en el libro de Dr. Seuss.
Producción: Brian Grazer y Ron Howard.
Música: James Horner.
Fotografía: Donald Peterman.
Montaje: Daniel P. Hanley, Michael J. Hill y Mike Hill.
Diseño de producción: Michael Corenblith.
Dirección artística: Lauren E. Polizzi y Dan Webster.
Vestuario: Rita Ryack.
Decorados: Merideth Boswell.
Efectos especiales: Digital Domain.


vía La butaca

sábado, 19 de mayo de 2007

LO QUE YO TE DIGA Y EL NUMERO 23

La página web nos introduce en el ambiente paranoico del protagonista y en su obsesión por el número 23. Vamos pasando las páginas del misterioso libro sobre "El número 23" y vamos viendo así toda la información de la película, fotos, el tráiler y un acercamiento a la numerología en torno al 23. La web en inglés simula un espejo roto en el que van viéndose escenas de la película al pasar el ratón. Incluye algunas curiosidades como una página que calcula relaciones con el número 23 a partir de la fecha de nacimiento del internauta y otros y se los manda a un amigo o vídeos de gente que cuenta sus obsesiones con el número 23.

Aquí tienes mp3 para escuchar....
Elnumero23.mp3

"El número 23" es la historia de Jim Carrey que se encuentra un libro curioso y se va obsesionando con el número 23 y con los personajes del libro, que coinciden extrañamente con su propia vida.
La historia de la novela está muy bien cosida con la historia real, y también muy bien retratada la obsesión del personaje, que esta vez es un Carrey sin exageraciones ni caras, aunque me supo algo raro su papel. Pero consiguió que yo compartiera su obsesión en algunos momentos.
El final es tan precipitado que tendrías que poder verlo dos veces para encajarlo todo. Es como si se hubieran comido metraje.

Yo le doy un SIETE
vía loqueyotediga

jueves, 10 de mayo de 2007

JOSÉ CORBACHO Y JIM CARREY



21. ¿Cuál es tu actor cómico internacional favorito? saludos y enhorabuena por tu trabajo

Siempre me ha gustado mucho Jerry Lewis. Y actualmente me gusta Jim Carrey como actor cómico, es un tipo que dentro de sus excesos me parece un buen cómico.

Corbacho en una entrevista digital

CARLOS BOYERO Y "OLVÍDATE DE MI"

9. A pesar de que odio a Jim Carrey me estoy planteando ir a ver "Olvidate de mi". Que opinas de esta película ? Merece la pena ? Gracias

Aguanté sólo una hora. A mí también me vendieron la burra de que era una comedia genial. Cuando vi que el guión lo firmaba el prestigioso Charlie Kaufman me eché a temblar. Ese tío es un listo y un moderno que va de original. No soporto sus rompedoras ideas. Incluyo Como ser John Malkovich y Adaptation.

Carlos Boyero en sus chats de El Mundo

AGUSTÍN JIMÉNEZ, FAN DE JIM CARREY.


¿Admiras a algún humorista?
Admiro mucho al Florentino Fernández. Creo que es un genio, y fíjate lo que te digo: un genio por descubrir. También soy muy fan de Faemino y Cansado, de Jim Carrey… Y lo que hace Jiménez Losantos en la COPE (risas). Qué bueno es el cabrón.

viernes, 4 de mayo de 2007

ETERNO RESPLANDOR DE UNA MENTE SIN RECUERDOS (Celuloide)

Varios críticos calificaron a Eterno resplandor de una mente sin recuerdos como una “comedia romántica” original. Cuesta entender esta consideración cuando el guión de Charlie Kaufman -nominado al Oscar por Ladrón de orquídeas y ampliamente reconocido por ¿Quieres ser John Malkovich?- va mucho más allá, con un planteo filosófico sobre conceptos tan complejos como el amor, el tiempo y la propia existencia

Lejos de apostar al tono de comedia, el director francés Michel Gondry
elige un estilo surrealista que aborda el drama de Joel Barish (uno de
las mejores actuaciones de Jim Carrey), obsesionado con la idea de
borrar de su mente todo recuerdo que lo ate a su ex novia Clementine
Kruczynski (la muy convincente Kate Winslet). Para ello, recurre a una suerte
de tratamiento médico, por momentos parecido al electroshock, cuya
puesta en marcha hará que el personaje termine debatiéndose entre la
necesidad de olvidar (para ponerles fin a su despecho) y la voluntad de
aferrarse a su experiencia de vida (para mantener intacta la identidad).

Desde el punto de vista formal, la película rompe con la cronología
convencional y, en cambio, apuesta a un relato fragmentado y circular a la
vez. En este sentido, es probable que el espectador detecte la mano de
Gondry, adiestrada en el arte del videoclip. Seguramente también
recordará otras películas como la innovadora Memento o la morbosa
Irreversible que también se caracterizan por “deconstruir” -más que “construir”-
una historia.

De esta manera, mediante elipsis, saltos narrativos, artilugios
escénicos y de iluminación, Eterno resplandor… se permite transitar el
laberinto psíquico de sus personajes, así como jugar con la arbitrariedad
temporal. Por suerte en este caso, el talento de la dupla Kaufman-Gondry
sortea los peligros de confusión y de desvariación que podrían surgir
de tantos giros argumentativos.

El único problema, quizás, es que semejante preocupación por la
prolijidad formal del relato haya opacado la presencia de los personajes. En
otras palabras, como espectadores corremos el riesgo de estar tan
atentos a “armar” la historia que descuidamos nuestra relación directa con
los protagonistas.

Tal vez por esta característica Eterno resplandor…sea un film
intelectual antes que emocional. Esto no significa que genere indiferencia
(que levante la mano quien no se haya sentido identificado con la
desdicha de Joel). Tampoco significa que se trate de un discurso sentencioso
y, por lo tanto, tedioso. Simplemente estamos ante una propuesta que
privilegia el ejercicio reflexivo en detrimento de una compenetración
sentimental profunda.

No obstante, la película de Charlie Kaufman y Michel Gondry no deja de
conmover. Al contrario, uno queda impactado después de verla, como si
efectivamente hubiera recorrido los laberintos de la mente humana cuando
intenta olvidar o ignorar la amargura del desamor. Tristeza, desazón,
fatiga son algunas de las sensaciones registradas. Sensaciones que, mal
que mal y después de todo, nos mantienen vivos y, por suerte, alejados
de aquel eterno resplandor propio de una mente sin recuerdos.

jueves, 3 de mayo de 2007

CRÍTICA A ¡OLVÍDATE DE MI!

¡Olvídate de mí!
Por Sergi Sánchez

2004 USA - DIR: Michel Gondry
INT: Elijah Wood, Jim Carrey, Kate Winslet, Kirsten Dunst, Mark Ruffalo, Tom Wilkinson


Valoración: Imprescindible

"Las intenciones de esta magistral película no quieren desorientar al espectador, o al menos no quieren desorientarlo más que al propio protagonista, un freak típicamente kaufmaniano"
Resnais se apuntó el tanto antes que nadie, porque Te amo, te amo no era más (ni menos) que una historia de amor hecha trizas que la memoria intentaba reconstruir cuando ya era tarde, demasiado tarde. Lo hizo antes que Charlie Kaufman, que en ¡Olvídate de mí! aquilata la línea de flotación de sus anteriores guiones demostrando que lo que había empezado como un ingenioso, brillante juego de muñecas rusas (Cómo ser John Malkovich) está acabando con la desesperada búsqueda que un autor emprende en el pozo sin fondo de sus sentimientos. Resnais era mucho más cerebral al retratar la angustia suicida de un romántico que perdió a su amada en el limbo de los tiempos. Kaufman (y Gondry, mucho más inspirado que en Human Nature) sabe ser más melancólico relatando, triste y desordenadamente, la relación sentimental entre dos desgraciados que borran todo lo que han vivido en sus mentes para dejar de recrearlo en sus corazones. De eso trata esta magnífica película: del amor como recreación de la memoria. Del pánico que nos entra al recordar que ya no podemos recomponer esa carta que rompimos en mil pedazos porque simplemente no nos acordamos de ella, solo somos capaces de imaginarla.

Gondry está a la altura de la sofisticación de la propuesta de Kaufman ofreciéndonos un universo paralelo de colores saturados y poesía siniestra con rimas surrealistas. Aquí no hay espacio para la extravagante caricatura de Human Nature: de hecho, a ratos parece como si Roman Polanski hubiera decidido adaptar una comedia romántica escrita por Philip K. Dick. Las intenciones de esta magistral película no quieren desorientar al espectador, o al menos no quieren desorientarlo más que al propio protagonista, un freak típicamente kaufmaniano interpretado por Jim Carrey con la mirada húmeda de quien ha perdido lo irrecuperable.

Lo que pretende ¡Olvídate de mí! es transmitirnos el caos del desamor, hacernos sentir como dos amantes que se buscan en una noche helada con una linterna que no ilumina, solo da miedo. Y en verdad lo consigue: esta es la comedia romántica más tenebrosa jamás filmada.

Para melancólicos irredentos y otros compañeros de desamor.

Lo mejor: su prodigiosa estructura.

Lo peor: que la confundan con un divertimento de listillo.

CRÍTICA A "THE MAJESTIC"


2001 USA - DIR: Frank Darabont
INT: David Ogden Stiers, James Whitmore, Jim Carrey, Martin Landau, Laurie Holden

Valoración: No lo lamentará

"Es un soplo vivificador que, en medio de tanto patriótico ardor, tanto Pearl Harbor, tanto Daño colateral, tanto Black Hawk derribado, alguien se atreva a discrepar."
¿Todos cuantos ayudaron a los progresistas y a los comunistas estadounidenses, en los años 30, en todas sus causas reivindicativas, eran realmente activistas convencidos? De creer lo que cuenta el guión de Michael Sloane, ciertamente no: alguno hubo que se dejó llevar por el ardor de su bragueta y acabó en un míting tras las faldas de una mujer... lo que, solo una década después, le habría de costar muy caro. Estamos, pues, ante una ficción ambientada en la Caza de Brujas, el siniestro período que se abre, para Hollywood primero, y para todos los EE.UU. después, en 1947. Y ante una peripecia protagonizada no por un aguerrido, convencido ciudadano, sino por un tipo cualquiera; no por Gary Cooper, sino por el payaso oficial de la casa, Jim Carrey, una vez más alejado por completo de su personaje y ejemplarmente al servicio de una causa (artísticamente) mayor.

El periplo de este personaje, guionista de los estudios y sorprendente, funcionalmente amnésico es el que cuenta, con su parsimonia habitual ¿recuérdese La Milla Verde¿, Frank Darabont. Pero no se piense que estamos ante una película realista, o ante una pulcra reconstrucción histórica. Antes bien, el terreno en que se juega la ficción es el de la fábula progresista, una de esas benditas películas liberales y bienpensantes de las que estábamos tan desasistidos en los últimos tiempos.

Porque mucho de fábula tiene, y de lección moral, por consiguiente, la historia de este uomo qualunque que aprenderá en carne propia cómo se las juega la América siniestra, la de la cerrazón y el fanatismo. Mucho tiene, igualmente, de canto al cine: la puesta en marcha, tras largos años de clausura, de una sala, el Majestic del título, es como una reinauguración de la vida en un pueblo tranquilo y demasiado afectado por la tragedia.

Y mucho tiene, en fin, de lectura contemporánea una peripecia centrada en las tribulaciones de un hombre enfrentado a la maquinaria más poderosa, la de la propaganda fanática de un Estado al pie del totalitarismo. Es un soplo vivificador que, en medio de tanto patriótico ardor, tanto Pearl Harbor, tanto Daño colateral, tanto Black Hawk derribado, alguien se atreva a discrepar y a recordar que en otros momentos históricos también se anatemizó al disidente... pasando por encima de los más elementales principios democráticos.

>>Para quienes creen en la capacidad autocrítica americana.

Lo mejor: Camaleón Carrey.

Lo peor: el tempo narrativo, excesivamente estirado.
crítica de fotogramas

miércoles, 25 de abril de 2007

CRÍTICA A "EL NÚMERO 23" EN BLOG DE CINE

Hablar del reparto de ‘El Número 23’ es hablar inevitablemente de Jim Carrey, el protagonista absoluto de la cinta, tanto en la versión cotidiana, padre de familia, o “buena”, como en la de detective macarra y enloquecido. Su trabajo se ve muy condicionado por un guión que se desmonta por momentos, mal desarrollado y muy tramposo. No creo que el actor esté mal, al revés, mantiene un poco el tipo durante casi todo el metraje; desgraciadamente, su cara oscura, que es la más interesante (quizá por ese toque de cine negro que, un tanto torpemente, se incluye en la trama), es la que menos tiempo permanece en pantalla. Tenemos que conformarnos con su personaje patoso y simplón, de trazo fácil, y su ridícula locura por el número 23. Una pena verle aquí, con los excelentes trabajos que ha realizado anteriormente (¿cuando quiere?).

domingo, 22 de abril de 2007

HOMER, JIM CARREY Y "UN LOCO A DOMICILIO"

El episodio de Los Simpsons Guess Who's Coming To Criticize Dinner lo recuerda con humor. En él, Homer se convierte en crítico gastronómico, y uno de los restaurantes que visita exhibe fetiches del cine como el bombín de Charlot. Homer puede ver también el guión de Un loco a domicilio. Entonces lo agarra y se ensaña con él gritando que "por poco arruinas la carrera de Jim Carrey".

sábado, 21 de abril de 2007

23. CRÍTICA EN ANTIEGOS

Muy bueno: Puede que no sea como para decir “muy bueno” pero, al menos a mí, me resultó divertido. Me refiero a que la película aprovecha la obsesión del personaje interpretado por Jim Carrey por el 23 y juega a que el espectador busque en la pantalla, sume y divida para descubrir el número oculto. Puede que, realmente, ésto resulte contraproducente ya que de forma inevitable distrae pero, para el que se aburra, es un pasatiempo alternativo.

Bueno: Siempre me han gustado esas historias de misterio con sabor a aquellas viejas series como Alfred Hitchcock presenta. Salvando las evidentes distancias, El número 23 cuenta una historia con aromas un tanto pulp, mezclando géneros y recursos. Desgraciadamente, lo que en las series quedaba resuelto en unas pocas secuencias, aquí se alarga hasta el absurdo y no exagero.

Regular: Siempre he creído que Jim Carrey es un actor al que, superando el prejuicio de su vena de cómico hiperbólico, le quedan muy bien los papeles de hombrecillo, de persona normal y corriente, de don nadie. Aquí interpreta a otro de esos personajes y, sinceramente, no creo que lo haga nada mal dadas las circunstancias. Me transmite esa sensación de que intenta ejecutar un estilo de nado perfecto en una piscina llena de cemento. Y pasa lo mismo con la maravillosa Virginia Madsen. Desperdiciados ambos, la película pierde inevitablemente.

Mal: Imagino que en un delirio egocéntrico y autoindulgente, Joel Schumacher considera que llenar las paredes de papeles escritos, iluminar con luz negra o marcar detalles en neón le dan a sus películas una estética concreta que le convierte en un auteur. Lo siento Sr. Schumacher, estas manías, a parte de darle al conjunto un tono bastante irreal, resultan horteras. Tiene detalles El número 23 que me recuerdan a Linea mortal, sin embargo aquella sí me gustó, puede que que fuese porque tenía diecisiete años menos y me pirraba por Julia Roberts (¿¡¡¡?).

Horroroso: Como ya he dicho, a pesar de que la película cuenta una historia con ciertas posibilidades asistimos estupefactos a una cagada tras otra y ello se debe al constante e irregular pulso de Schumacher y a sus manías estéticas. Quizá esté siendo demasiado duro. Vamos a ver, digamos que la película se queda en una curiosa cinta de intriga pero que finalmente no es más que otro producto para adolescentes. Horrible, el desenlace.
vía Antiegos

23. CRÍTICA DE ÁLVARO OLIVA

La nueva película del irregular Joel Schumacher, nos presenta una mezcla de mundos (real y literario) de manera muy interesante, de modo que colocaría esta propuesta cinematográfica, dentro del destacable abanico del director.

Jim Carrey, un actor que me encanta, vuelve a demostrar que no solo tiene su vena cómica, aunque esto ya no hace falta tras sus excelentes papeles en “El show de Truman”, “Olvídate de mí”o “The Majestic”. En “El número 23” encarna un doble personaje, ya que alterna su vida cotidiana, con el Detective protagonista del libro que ha comenzado a leer, y con el que tiene una extraña conexión.

Junto a él, nos encontramos con Virginia Madsen, que ya nos encandiló en “Entre copas” y “Candyman” (para los acérrimos al género fantástico y de terror), quien interpreta a la mujer de Walter Sparrow (Carrey).

Entre los puntos a destacar, está la fotografía. Matthew Libatique nos presenta dos atmósferas muy diferentes para los momentos reales y los narrados en la novela, dotando a los últimos de una estética comic, que bien nos puede recordar a “Sin City”.

El guión es bastante complejo, con ciertos momentos que harán que el espectador esté entregado completamente a la película, pero luego recae en un edulcoramiento propio para todos los públicos, con una moralina que podría haberse evitado, pero que no deja de tener su gracia, o que por lo menos, satisfará a gran parte de los espectadores.

El número 23 y las casualidades, dan un gran juego al guionista Fernley Phillip, ya que con esta cifra, conforma un laberinto de misterios y circunstancias que traen de cabeza al bueno de Carrey.

En definitiva, “El número 23” se presenta como una película destacable, que parte de un punto muy interesante, con buenos intérpretes y con dosis de gran cine, que harán las delicias de todos los amantes del suspense, de los thrillers y del gran Jim Carrey.
vía blog de Alvaro Oliva

CARREY-TRUMAN. EL OSCAR QUE NO PUDO SER

DURANTE un mes o así, no se habló en los Estados Unidos de otra cosa: lo espléndido que estaba Jim Carrey en "The Truman Show", sus serias aspiraciones al Oscar, lo mucho que recordaba a Tom Hanks en "Forrest Gump", el fenómeno cinematográfico del año y no se hable más. Del `gumpismo' a la `trumanía'", nos advertían las revistas. Clamor casi unánime en las críticas: ingeniosa, brillante, genuina, mágica película... Truman Burbank, el último antihéroe americano. Su rostro ubicuo, inmortalizado en la pantalla gigante de Times Square.
lee todo el artículo de Carlos Fresneda

EL SHOW DE TRUMAN

"La mejor película de la década", ha proclamado David Thomson en la revista Esquire, en la que ha añadido: "Una de las más espectacularmente originales películas americanas desde hace años". Peter Travers, desde Rolling Stone, ha sentenciado: "Es una gran película. Incluso el ruido del saurio gigante Godzilla y el profundo impacto de Armageddon no podrán hacer sombra a algo que es único e inolvidable".

Y hay más: "Una impactante sátira de proporciones orwellianas" (Hollywood Reporter), "Nominaciones al Oscar 98 aseguradas" (Fotogramas), "Asombrosamente rica, excitantemente provocativa y auténticamente visionaria" (Movieline), "Original y única. La película inteligente del verano" (Us Magazine), "Sorprendente. La primera película a considerar seriamente para los Oscar" (Entertainment Weekly).

El origen de todo este apasionamiento crítico tiene fecha: el pasado 5 de junio, día en que se estrenó en casi 2.000 cines de Estados Unidos una película del australiano Peter Weir, basada en el segundo guión del novel neozelandés Andrew Niccol y protagonizada por el cómico estadounidense Jim Carrey. Su título: The Truman Show.

Desde entonces, y hasta el día de hoy, tanto el éxito como el prestigio del filme no han cesado de crecer, un inesperado fenómeno proporcionalmente inverso a lo que suele ocurrir con las películas lanzadas en el verano norteamericano. Consideradas de antemano pop corn movies (películas ligeras para consumir comiendo palomitas), constituyen meros entretenimientos veraniegos sin contenido ni sustancia y dirigidos básicamente a un público muy joven o ávido de espectáculo vacuo y sensaciones fuertes.

¿Qué tiene esta película que concita tales apasionamientos, excelentes críticas, debates en televisión y hasta la inevitable demanda de plagio
? Sigue leyendo este reporaje

viernes, 20 de abril de 2007

O LO ODIAS O LO AMAS

Este es uno de esos actores que lo odias o lo amas; yo sin duda lo amo a muerte (los críticos indudablemente lo odian a muerte.) Recuerdo que se hizo muy famoso con la película “La Mascara” en su día todo el mundo hablaba de ella y yo me sentía como cuando alguien te suelta frasecitas de algún personaje de Buenafuente y tu no tienes ni puta idea de quien es.
sigue leyendo en Mirándote

jueves, 19 de abril de 2007

JIM CARREY, LA MÁSCARA Y YO.

"La máscara" cambió mi vida. De ahí viene mi devoción por Jim Carrey, mi absoluta obsesión por todo lo que haga este actor. Jim Carrey me ayudó a superar uno de mis mayores problemas. Yo era un tipo tímido, soso, tristón... resumiendo, un "pringao". Ahora lo sigo siendo, pero al menos se reírme de mi mismo.
Cuando vi "La máscara" apenas tenía 13 años, y cuando salí del cine soñé con encontrarme una máscara que me hiciera perder la vergüenza y poner en sus sitio a los chulitos del instituto que me humillaban junto a otros "pringaetes".
Nunca encontré aquella máscara de madera, pero si descubrí que dentro de mi, habitaba un sentido de la ironía muy grande que me servía para afrontar los problemas diarios que me hacían agachar la cabeza.

Desde aquel momento Carrey consiguió hacerme reír más que nadie, consiguió que me aprendiera de memoria diálogos absurdos de "Dos tontos muy tontos" o "Ace Ventura", consiguió que simpatizase con el "malo" de Batman Forever, consiguió que fuese creciendo a la vez que el crecía como actor.

Cuando fui a ver El Show de Truman con mis amigos José y Gonzalo, íbamos los tres pensando que el Jim Carrey que nos había enamorado había muerto. Pero al final de la película nos dimos cuenta de que habíamos visto una de las mejores películas en nuestras cortas vidas. Ese fue un punto de inflexión en la carrera de Carrey. Ganó un Globo de Oro y tuvo las mejores críticas de su trayectoria. Al año siguiente protagonizó Man on the moon, y volvió a ganar otro Globo de Oro y a cosechar unas críticas muy positivas. Volvió a la comedia gruesa, y entre risas y risas nos regaló The Majestic y la obra maestra "Olvídate de mi" que volvió a ponerle en el panorama de los premios más importantes, aunque al final no consiguió la nominación al Oscar. En mi opinión, Jim Carrey es un gran actor. Con todo lo que eso significa. Enorme actor de comedias, y enorme actor de dramas. El próximo viernes 20 de Abril se estrena la nueva película de Carrey, 23. Un buen momento para rendirle un gran homenaje con este blog, que pretende almacenar toda la información sobre este gran actor. Espero que os guste.

miércoles, 18 de abril de 2007

JIM JARMUSH HABLA DE CARREY

"Las dos únicas neuronas que me quedaban sanas tras la ingesta masiva de drogas en mi juventud murieron después de ver la última película de Jim Carrey"

-Jim Jarmush
(director)

viernes, 2 de febrero de 2007

ME GUSTA JIM CARREY

Lo siento, me gusta Jim Carrey. Tengo un enorme cariño hacia este actor que tanto me ha hecho reír desde que era un adolescente con granos. El rey de las muecas, de las mil voces, de los excesos... Jim Carrey cae fatal a la mitad de la población mundial, y cae genial a la otra media. Lo mismo le pasaba al maestro Jerry Lewis, o a otros cracks del humor físico como Dick Van Dyck (¿le recuerdas en Mary Poppins?).
Hace tiempo preguntaron a Carlos Boyero esto: 14. Antonio Gasset dijo el otro día que Jim Carrey le hacía muchisima gracia, y en su programa le catalogaron de genio del humor. Sr. Boyero ¿que le parece Carrey? Un abrazo fuerte, y gracias. FROUSEN
El humor de Jim Carrey y sus infinitas muecas me parecen directamente asesinables. Es un cómico que me pone de los nervios. Aunque reconozco que Peter Weir y Milos Forman le dirigieron admirablemente en "El show de Truman" y en "Man of the moon".
***
Recuerdo bien cuando vi las tomas falsas de "Mentiroso Compulsivo" en un cine repleto de gente... no he escuchado más carcajadas en mi vida. Carrey acostumbra a improvisar en sus películas, y luego el director se queda con las escenas que él cree más conveniente, pero las tomas falsas son tronchantes.