viernes, 18 de mayo de 2007

ENTREVISTA A JIM CARREY EN 1989

Un jovencísimo Jim Carrey habla de sus comienzos en Los Ángeles, su papel en Las chicas de la tierra son fáciles, y de sus primeros contactos con estrellas como Jack Nicholson. En aquellos momentos Carrey ya apuntaba maneras para convertirse en uno de los más grandes cómicos del planeta.

Crazy comic Jim Carrey talks about getting swept up in L.A. hype, and his breakout role in Earth Girls Are Easy. The rubber faced actor reveals the inspiration for his characters, gives birth to an alien and shares his zany thought process.(1989)

jueves, 17 de mayo de 2007

BELIEVE IT OR NOT. JIM CARREY Y TIM BURTON

Despues de Charlie y la fábrica de chocolate y El cadaver de la novia Tim Burton sigue trabajando, esta vez en aventura escrita por los guionistas de Ed Wood

Se trata de Believe It or Not, cuyo rodaje comenzará en octubre. Gong Li y Jim Carrey serán los protagonistas de este film escrito por Scott Alexander y Larry Karazewski basado en las hazañas de Robert Ripley, un periodista y explorador estadounidense que viajo alrededor del mundo buscando curiosidades y datos asombrosos sobre personas con capacidades fuera de lo corriente.

El dueto Alexander-Karazewski fueron los responsables de Ed Wood, Man on the moon o El escándalo Larry Flint; Burton tambien recuure a alguin conocido para Believe It or Not, se trata de Danny Elfman, quien volverá a componer la banda de sonido de la nueva película del director.

Se espera el estreno para finales de 2007.
más información aquí (en inglés)

ED NYGMA (ENIGMA) BATMAN FOREVER (FOTOS DE JIM CARREY)





Jim Carrey y Drew Barrymore

JIM CARREY, INFANCIA, PAPELES PERDIDOS, ENFADOS...

Jim Carrey está furioso. Le tiene enfadado que Phone Booth, la película que iba a ser su próximo proyecto, ya no lo sea. También está tenso con los creadores de su último filme, los hermanos Farrelly, por hablar más de la cuenta sobre su vida personal, en especial de su romance con la coprotagonista de la cinta, Renée Zellweger. Además, el resultado de Yo, yo mismo e Irene, estrenada en España el viernes pasado, no está siendo tan grande como lo que se espera de una comedia de Carrey, cuyas risas suelen ser oro en taquilla.

Este actor canadiense de 38 años entra por la puerta del hotel Shutters by the beach, en Santa Mónica, para ser entrevistado, y su rostro no puede expresar otra cosa que calma y felicidad. Parece un maestro en el arte del zen, un hombre en paz consigo mismo, con su obra y profundamente enamorado (además de muy bien pagado). "Me imagino que es algo que nos pasa a todos los cómicos", explica nada más llegar, no en relación con el amor, la paz, ni el dinero, sino más bien con la dicotomía de su último personaje. Charlie es un agente de la policía que de tanto dar el paso de bueno a tonto ha desarrollado una forma de esquizofrenia llamada Hank que, por supuesto, también interpreta Carrey. "Me pareció un concepto tan bueno, dos entidades de uno mismo enamorándose de la misma persona. Es un terreno familiar para mí. Claro que tengo que ver mucho más con Charlie que con Hank, pero hasta cierto punto tengo algo de los dos", aclara.

Yo, yo mismo e Irene es el último ejemplo del desmadrado humor de Carrey, ese que le dio a conocer en Estados Unidos con el programa de televisión In living color, y que le convirtió en una estrella en Ace Ventura: detective de mascotas, filme al que siguieron otros éxitos como La máscara o Dos tontos muy tontos, donde llegaba a hablar con su propio trasero. "Claro que hay límites en el humor, por supuesto, y estoy seguro que me los he saltado todos, y además sin pasaporte", bromea. Los que aún no había violado los ha superado ahora con Yo, yo mismo e Irene, película que incluso ha recibido quejas de la asociación de los enfermos mentales. Teniendo en cuenta que Carrey siempre pide disculpas a sus compañeros de rodaje antes de interpretar cualquiera de sus salaces parodias, el humorista quiere dejar claro que es alguien sensible. "Lo que creo es que la gente debería reírse un poco más de ella misma", añade. "Creo que se deberían dar cuenta de que somos humanos. Todos tenemos errores, pecados y faltas".

Aunque todo suena fácil en los labios del humorista, las cosas no siempre han sido así. Son conocidos los problemas de Carrey durante su infancia, trabajando, al igual que sus hermanos, desde muy jóvenes para poder llegar a fin de mes, dadas las penurias de una familia que llegó a vivir en una tienda de campaña. Su éxito, a pesar de las apariencias, tampoco tuvo lugar de la noche a la mañana y hubo que pasar por numerosos clubes nocturnos y pequeños papeles sin importancia (en filmes como Peggy Sue se casó, o Las chicas de la tierra son fáciles) antes de triunfar. "Su problema es que cuando trabaja hace que todo parezca tan fácil, y es tan bueno, que es como si no le costara ningún esfuerzo", describió Zellweger. Es el mismo problema al que Carrey se ha enfrentado en su carrera cuando, en sus dos últimos filmes, El show de Truman y Man on the moon abandonó las aguas de la comedia para dedicarse a proyectos más serios. Su trabajo fue reconocido con dos Globos de Oro de la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood y con grandes alabanzas por parte de la crítica, tal vez asombrados por el cambio de registro. Sin embargo, sus compañeros de trabajo en la Academia de artes y ciencias cinematográficas, no sólo le negaron el Oscar, sino la posibilidad de aspirar a él. "Tampoco es que esperara que, después de haber hecho seis comedias salvajes me fueran a dar el mundo por dos obras dramáticas caídas del cielo", indica Carrey, que sin restar importancia a un premio que algún día le gustaría recibir, confiesa que su ausencia no le quita el sueño. "Claro que hay cosas que me enfadan", cuenta conectándose con la parte de Hank en su personaje. "Pero lo único que me ha vuelto loco en contra del universo y que me ha hecho gritarle a Dios es sentirme sólo o dolido, pero nunca un premio o un papel".

Carrey prefiere no entrar en detalles sobre sus preferencias en drama o comedia. "Me gusta sentirme como una pelota de goma, botando de un lado a otro", sonríe. Tampoco se explaya mucho en temas económicos. Hubo un momento en el que llegó a ser el actor mejor pagado de todos los tiempos. Admite: "He llegado a cobrar cantidades obscenas de dinero". A su estilo, Yo, yo mismo e Irene también se acabó convirtiendo en una forma de tortura que le hizo ganarse el sueldo, porque Carrey habrá dado pie a la carrera de salarios que se disparó en Hollywood cuando solicitó (y recibió) 20 millones de dólares -unos 3.500 millones de pesetas- por interpretar Loco a domicilio, pero suda cada uno de los centavos de su nómina. "Sigo la tradición de gente como Buster Keaton. El público quiere ver que tú eres el que haces toda esa comedia física que, además, no sería igual si la interpretara un especialista", explica. Su profesionalidad le costó una fractura de tobillo y múltiples magulladuras, pero el público puede estar seguro de que por muy absurda que sea la caída, es el culo de Carrey el que está detrás, sin ayuda de ordenadores.

No comenta sus asuntos amorosos más allá de describir a su nueva conquista como "una gema", y su relación como "dulce, al antiguo estilo". Tras sus dos matrimonios, primero con la actriz Melissa Womer, con la que tiene una hija de 12 años, y luego con Lauren Holly, su actitud hacia estos temas es mucho más cauta. Simplemente es feliz. "Tengo una vida estupenda, una hija hermosa, una novia maravillosa y hago lo que me gusta. Con todo esto, ¿quién necesita una estatuilla? Claro que si un día me dieran el Oscar, me encantaría".

A pesar de su fama, ha perdido varios papeles, desde el que interpretó Will Smith en Men in black hasta, hace poco, la posibilidad de trabajar con Woody Allen a las órdenes de los Farrelly. Ese proyecto, una comedia titulada Stuck on you, iba a unir a Carrey y Allen como hermanos siameses pero nunca pudo hacerse realidad. Pero contra el vicio de perder está la virtud de tener paciencia, algo que le ha enseñado el rodaje que acaba de concluir, The grinch, donde da vida a un retorcido personaje para el que ha necesitado el asesoramiento de un soldado experto en entrenamientos, para soportar la tortura.

INFANCIA DE JIM CARREY (FOTOS)

Jim Carrey con tres años.
Jim Carrey en la adolescencia

JIM CARREY - WHAT IS LOVE?


Este video es uno de los que más han circulado (y circulan) por internet. Se ha envíado por mail, se ha colgado en blogs, y sobre todo ha dado que hablar (el famoso boca-a-boca) a toda una generación. Muchos no saben que este famoso video en el que Jim Carrey aparece junto a Will Ferrell y Chris Kattan en un sketch divertidísimo con una banda sonora muy especial.

Los personajes protagonistas de este video son Steve y Doug Butabi, dos de los personajes del famoso programa televisivo Saturday Night Fever, que incluso llegaron a protagonizar una película en la que su gran ilusión es entrar en una discoteca de moda, Roxbury, donde siempre les niegan la entrada. Un día, gracias a un accidente fortuito, toparán con Richard Grieco y conseguirán sus propósitos. Está dirigida por el televisivo John Fortenberry y producida por Amy Heckerling, directora de Fuera de onda y Mira quien habla.
Está protagonizada por Will Ferrell (Austin Powers) y Chris Kattan, dúo humorístico muy famoso en Estados Unidos por sus apariciones en el programa Saturday Night Fever. Otros celebres actores que surgieron de dicho programa han sido Dan Aykroyd, John Belushi, Chevy Chase o Eddie Murphy.

Más información de Movida en el Roxbury aquí.

jueves, 10 de mayo de 2007

ENTREVISTA A JIM CARREY


ENTREVISTA JIM CARREY
“Mi misión en la vida es arrancar las máximas carcajadas posibles”

Jim Carrey es el cómico mejor pagado del mundo y el que, curiosamente, ha cosechado las críticas más favorables de su carrera con dramas como “El show de Truman” y “Man on the Moon”, con los que ganó un Globo de Oro. Ahora vuelve con la comedia “Como Dios”, donde encarna a un egocéntrico periodista de televisión que se convierte en el sumo hacedor, y que está a punto de estrenarse en España.
por Beatrice Sartori
P. ¿Le satisface el póster de la película?

R.(Se gira para mirar el cartel en el que aparece desnudo, pero púdicamente tapado por nubecitas). Creo que sé por dónde va. Lo más gracioso es que en Estados Unidos no gustó, lo consideraron blasfemo. A mí me parece genial. Realmente, se le ocurrió a Miguel Ángel para la Capilla Sixtina, era el instante en que los dedos de Dios estaban a punto de tocar los de su primer Adán, y creo recordar que él estaba completamente… vestido de Adán. En EEUU, como su historia es muy reciente y eso que fue gracias a ustedes, los españoles, no deben de recordar que durante los siete días de la creación no había Bloomingdales, Barney’s… ¿Cómo se llaman los almacenes españoles más grandes?

P. El Corte Inglés.

R. ¿Inglés, vaya? Pues eso, que cuando Adán fue creado no pudo ir a El Corte Inglés a comprarse unos gayumbos, alguna camiseta y los siempre tan socorridos vaqueros. Sinceramente, yo estoy mejor dotado que el fulano que le sirvió a Miguel Ángel de modelo y no me hubiera importado mostrarlo al mundo. Recuerdo haber ido a una fiesta de los premios MTV de cine con un traje estupendo que me inventé. Me presenté con sólo un calcetín cubriendo mi virilidad y conseguí más fotos que Jennifer Lopez y su microvestido sujetado con celofán a sus poderosas domingas.

P. En Como Dios, Morgan Freeman es Dios, de raza negra, maduro y al que no le importa pasar la fregona.

R. Exacto, y va vestido de blanco.

P. Sí, pero el genio John Lennon proclamó que Dios es mujer y negra.

R. Sí, yo en mi fuero interno creo que Dios es la mujer de Morgan Freeman (risas y muecas). Pero es mejor que no se lo digamos a él, porque se gasta un temperamento cuando algo no le mola... No, ahora en serio, para mí Dios es una fuerza que hace que el mundo gire y la naturaleza se desarrolle en su mayor plenitud y belleza.

P. Siguiendo con la película, Dios le da la oportunidad de ser él y a usted sólo se le ocurre ser un auténtico bastardo con sus colegas y novia.

R. Es que ése es el personaje: Bruce Nolan, un pueblerino y un egoísta hijo de perra. Resulta que vive en la agradable Buffalo, su novia es Jennifer Aniston, ¡y no le hace ni caso! Porque lo único que le guía en la vida es ser el gran comunicador televisivo americano (pone voz enfática, tipo Larry King). Hace informaciones alternativas, radicales y locales llenas de gracia, pero se siente un payaso. Y ése es su horrible y pequeñito dilema.

P. Es un tremendo cliché pero, ¿qué haría usted si Dios le dejara ser Dios por un ratito?

R. (Un Carrey realmente serio y reflexivo). Erradicaría la mortandad y la explotación infantil. Todo ser humano tendría un trabajo, las familias no necesitarían vagabundear para hallar empleos dignos, los presupuestos para armas y guerras en nombre del petróleo irían a la protección familiar, seguridad social para todos e investigaciones de enfermedades como el sida o el Ébola. Combatiría todo tipo de injusticias, trataría de equilibrar la riqueza y la pobreza de las naciones… Y habría permitido que mis padres, Percy y Kay, tuvieran una vida más larga y sin tantas estrecheces. ¡Por Dios! Siendo niños tuvimos que trabajar en tareas de limpieza y vivir en una furgoneta vieja. Pero por Dios le juro que incluso en aquellos tiempos lograba hacerles reír, aunque fuera con una imitación, un pedo o un baile.

P. ¿Es usted religioso?

R. Soy espiritual y rezo. A veces a Dios y otras a la Virgen María. Nací y fui educado como católico, estudié en un colegio irlandés… Pero de eso hace 4 años. De pequeño, rezaba para pedir cosas materiales porque una monjita nos animó, pero en casa siempre fuimos pobres como ratas y me parecía que en el cielo andaban muy ocupados como para atender nuestras plegarias. Nunca nos cayó nada del cielo. Mi padre, el pobre, jamás encontraba trabajos dignos y mi madre siempre estaba enferma. Todo esto me sigue pareciendo terriblemente injusto. Supongo que fue mi particular sentido del humor el que me ayudó a sobrellevarlo. Fue muy duro ver morir a mi padre sin que viera mi éxito. Mi madre no tardó en seguirle, pero pudo ver La Máscara, Ace Ventura y conocer a Cameron Diaz. ¡Se moría por ello!

P. La leyenda dice que llenó el ataúd de su padre con el dinero de su primer gran éxito económico, Ace Ventura.

R. Bueno, sí. Quise que mi pobre viejo se llevara algo que yo había conseguido con mi propio, no voy a decir talento para no sonar pomposo, pero sí don para hacer reír. O chispa. Sé que a él le hice reír muchas veces. Es todo lo que le pude dar en vida.

P. A usted, a los hermanos Farrelly por películas como Dos tontos muy tontos y a varios más les han acusado de la infantilización del cine y de la idiotización de las audiencias.

R. Estoy en completo desacuerdo. La risa es salud y alarga la vida. He demostrado que puedo ser un actor dramático, tengo dos Globos de Oro por Truman y Andy Kaufman, dos personajes verdaderamente tristes. Quiero hacer de todo, pero mi misión en la vida es arrancar las máximas y más sonoras carcajadas posibles.

P. ¿Mandaría a alguien al infierno?

R. Algún día que otro me enviaría a mí mismo, porque cuando me pongo insoportable no me aguanto ni yo. A muchos les parezco un bufón, pero tengo una fuerte personalidad oscura que me hace entrar en conflicto conmigo mismo. Y entonces, soy mi peor enemigo. Bueno, y cada vez que estreno una película, a casi todos los críticos cinematográficos… a los que no les gusta, claro (carcajada).

P. Usted mantiene una relación formidable con su hija, pero su ex mujer le ha pedido más dinero para mantenerla. ¿No resulta algo paradójico?

R. Sí, pero mi relación con Jane, que ya es una mujercita preciosa de 15 años, no tiene nada que ver con su madre. Supongo que le han surgido algunos problemas y necesita dinero. A ella no le va a faltar de nada, pero me molesta cómo lo ha hecho público. Aunque parezca un loco, deseo que su privacidad sea respetada.

P. La privacidad es casi imposible para una estrella. Se ha casado tres veces, ha tenido romances con mujeres famosas, se prometió a la actriz Renée Zellweger…

R. Sí, claro. Y los tabloides no ayudan, precisamente. Cuando me divorcié la primera vez, me retrataron como a un monstruo cruel y egoísta que dejaba a su mujer e hija para no compartir con ellas fama y dinero. Con mi tercera mujer, la actriz Lauren Holly, nos fue mal desde el primer día y sólo duramos 10 meses. El divorcio también fue movidito; esta vez ella se quedó con la mitad de mi fortuna, y, en fin, me he cerrado en banda. Soy un hombre de 41 años que, supongo que igual que el resto de los mortales, busca la felicidad con una chica estupenda con la que tener hijos y ser enterrados juntos.

P. La ruptura con Zellweger fue una sorpresa. Una noche la acompaña al estreno de El diario de Bridget Jones y al día siguiente anuncian el fin de su apasionado romance.

R. Pasaron cosas muy tristes para ambos que no queremos revelar. Tenemos ese pacto. Yo no he superado aún la tristeza de aquel adiós, pero ahora salgo con una estupenda mujer del show business; no es actriz, pero sabe de todo ello, me hace reír y me comprende. Nos conocimos en el restaurante de los Estudios Disney, empezamos a charlar y hasta hoy. Es formidable.

P. ¿Cuál de sus películas prefiere?

R. Man on the Moon, de Milos Forman. Fue como disfrutar de una vacaciones en la mansión de Sean Connery, en las Bahamas.

P. ¡Pero si era tremenda! El drama real del actor Andy Kaufman, un provocador que tuvo en contra a casi un país y que murió triste y precozmente.

R. ¡Por eso! Por una parte, me sumergí en él y en el terrible álter ego que se inventó, Tony Clifton. Danny DeVito, que fue íntimo suyo, me regaló sus bongos. Estuve cuatro meses metido dentro de ambos, exigí a todos que me llamaran Andy y más de una vez les pegué varios sustos.

P. Hablemos de Jennifer Aniston, su novia en la película. ¿Es tan divina como dice su marido?

R. Del todo: es lo que se ve en Friends, puro encanto. Puede iluminar con su presencia una habitación a oscuras. Brad (Pitt) es un tipo con verdadera suerte. A ver si tienen pronto niños y salen a los dos, va a ser tremendo.

P. ¿Y es cierto que le salvó la vida?

R. Bueno, ocurrió un accidente que se ha exagerado. Se publicó que una enorme grúa empezó a caer sobre ella y podría haberla matado. Y entonces superman Carrey la empujó. No, la cosa ocurrió con un árbol y le grité que se apartara. Lo hizo y se salvó solita, con un poco de mi ayuda. Brad me lo agradeció con unas birras en su casa, y yo me he ganado el cielo. Creo…

La película “Como Dios” se estrena en España el próximo 27 de junio.

Carrey en números

“Soy el Tom Hanks de los Globos de Oro”, dijo cuando recogió su segundo premio –el primero fue por “El show de Truman”– por su doble papel como Andy Kaufman y Tony Clifton en “Man on the Moon”. Pero él se refería a que tras ser ganador sistemático del Globo, después era ninguneado por la Academia de los Oscar. Llevaba razón, cobraba lo mismo que Hanks pero con mayor mérito: Carrey se convirtió en el cómico del mundo mejor pagado.

Ocurrió con “Dos tontos muy tontos”, de los Farrelly; de los cinco millones de dólares por su anterior película –”El regreso de Batman”– a ésta, la paga alcanzó los 20 millones. Sólo cuatro años antes cobró 350.000 dólares por ser el detective de animales Ace Ventura. Hace dos años logró 20 millones más beneficios del golpe de taquilla “The Grinch” y ha firmado ya cuatro películas más por 25 millones cada una.

JOSÉ CORBACHO Y JIM CARREY



21. ¿Cuál es tu actor cómico internacional favorito? saludos y enhorabuena por tu trabajo

Siempre me ha gustado mucho Jerry Lewis. Y actualmente me gusta Jim Carrey como actor cómico, es un tipo que dentro de sus excesos me parece un buen cómico.

Corbacho en una entrevista digital

CARLOS BOYERO Y "OLVÍDATE DE MI"

9. A pesar de que odio a Jim Carrey me estoy planteando ir a ver "Olvidate de mi". Que opinas de esta película ? Merece la pena ? Gracias

Aguanté sólo una hora. A mí también me vendieron la burra de que era una comedia genial. Cuando vi que el guión lo firmaba el prestigioso Charlie Kaufman me eché a temblar. Ese tío es un listo y un moderno que va de original. No soporto sus rompedoras ideas. Incluyo Como ser John Malkovich y Adaptation.

Carlos Boyero en sus chats de El Mundo

AGUSTÍN JIMÉNEZ, FAN DE JIM CARREY.


¿Admiras a algún humorista?
Admiro mucho al Florentino Fernández. Creo que es un genio, y fíjate lo que te digo: un genio por descubrir. También soy muy fan de Faemino y Cansado, de Jim Carrey… Y lo que hace Jiménez Losantos en la COPE (risas). Qué bueno es el cabrón.

martes, 8 de mayo de 2007

CURIOSIDADES DE "LA LISTA NEGRA" (THE DEAD POOL)

Clint Eastwood metió a Jim Carrey en la película después de haberle visto imitándole en un local, posteriormente también le dio un papel en "Cadillac Rosa" imitando a Elvis Presley en un local nocturno.

lunes, 7 de mayo de 2007

JIM CARREY ES VERA DE MILO, UNA PROSTITUTA MUY ESPECIAL

Otro de los personajes míticos de Jim Carrey fue Vera de Milo. Una gimanasta muy masculina que consiguió convertirse en uno de los personajes más recordados de la época de Jim Carrey en In living color

JIM CARREY ES GAY

Sketch de In living color en el que Jim Carrey interpreta a un chico gay en una hamburguesería

CARREY EL EMPOLLÓN (School for the Self-Taught)

Carrey interpreta al típico adolescente repelente que es el primero de la clase.

JIM CARREY PARODIA AL DRACULA DE COPPOLA

Jim Carrey y el ganador del Oscar Jaime Foxx (por su papel como Charles en la película Ray) en una parodia divertidísima de una famosa escena de la película de Francis Ford Coppola, "Drácula de Bram Stoker". Pertenece a los famosos sketches de "In living color"

domingo, 6 de mayo de 2007

JIM CARREY IMITANDO A ELVIS PRESLEY

Jim Carrey en una cama con ruedas en plena noche llega a una gasolinera en pijama mientras canta imitando a Elvis Presley

Y es que Carrey es un experto en imitar a Elvis Presley. En la película Man on the moon, biopic de Andy Kaufman, Carrey se transformaba literalmente en Elvis Presley como podemos ver en el siguiente video:

JIM CARREY EN LOS PREMIOS MTV

Jim Carrey hace un monólogo sobre "el negocio de la música" al que él no pertenece para presentar al famoso rapero Eminem. Impresionantes los gritos de "Carrey, Carrey, Carrey!!!" del publico cuando aparece el actor canadiense.

JIM CARREY HABLA DEL NÚMERO 23

Youtube es un elemento tan importante hoy en día, que Jim Carrey habla del número 23 para todos los navegantes de la red desde una web especial dentro de youtube. Más de un millón de personas han visto este video.

JIM CARREY CANTANDO I BELIEVE I CAN FLY

En Dick y Jane, ladrones de risa, una de las primeras escenas en dibujar una sonrisa en el espectador es aquella en la que el personaje de Jim Carrey comienza a cantar, pletorico de felicidad, en el ascensor de su empresa la siguiente canción:
I BELIEVE I CAN FLY
by Kelly R.

I used to think that I could not go on,
And life was nothing but an awful song.
But now, I know the meaning of true love.
I'm leaning on the everlasting arms.

If I can see it, then I can do it.
If I just believe it, there's nothing to it.

I believe I can fly.
I believe I can touch the sky.
I think about it every night and day.
Spread my wings and fly away.
I believe I can soar.
I see me running through that open door.
I believe I can fly.
I believe I can fly.
I believe I can fly.

See, I was on the verge of breaking down.
Sometimes silence, it can seem so loud.
There are miracles in life I must achieve,
But first, I know it starts inside of me.

If I can see it, then I can do it.
If I just believe it, there's nothing to it.

I believe I can fly.
I believe I can touch the sky.
I think about it every night and day.
Spread my wings and fly away.
I believe I can soar.
I see me running through that open door.
I believe I can fly.
I believe I can fly.
I believe I can fly.

sábado, 5 de mayo de 2007

THE PRIMITIVES. CRASH. BSO DOS TONTOS MUY TONTOS

En el año 1994 se remezcló esta canción y apareció en la banda sonora de Dos tontos muy tontos (Dumb and Dumber). Este es el video de la versión original de The Primitives.

viernes, 4 de mayo de 2007

ETERNO RESPLANDOR DE UNA MENTE SIN RECUERDOS (Celuloide)

Varios críticos calificaron a Eterno resplandor de una mente sin recuerdos como una “comedia romántica” original. Cuesta entender esta consideración cuando el guión de Charlie Kaufman -nominado al Oscar por Ladrón de orquídeas y ampliamente reconocido por ¿Quieres ser John Malkovich?- va mucho más allá, con un planteo filosófico sobre conceptos tan complejos como el amor, el tiempo y la propia existencia

Lejos de apostar al tono de comedia, el director francés Michel Gondry
elige un estilo surrealista que aborda el drama de Joel Barish (uno de
las mejores actuaciones de Jim Carrey), obsesionado con la idea de
borrar de su mente todo recuerdo que lo ate a su ex novia Clementine
Kruczynski (la muy convincente Kate Winslet). Para ello, recurre a una suerte
de tratamiento médico, por momentos parecido al electroshock, cuya
puesta en marcha hará que el personaje termine debatiéndose entre la
necesidad de olvidar (para ponerles fin a su despecho) y la voluntad de
aferrarse a su experiencia de vida (para mantener intacta la identidad).

Desde el punto de vista formal, la película rompe con la cronología
convencional y, en cambio, apuesta a un relato fragmentado y circular a la
vez. En este sentido, es probable que el espectador detecte la mano de
Gondry, adiestrada en el arte del videoclip. Seguramente también
recordará otras películas como la innovadora Memento o la morbosa
Irreversible que también se caracterizan por “deconstruir” -más que “construir”-
una historia.

De esta manera, mediante elipsis, saltos narrativos, artilugios
escénicos y de iluminación, Eterno resplandor… se permite transitar el
laberinto psíquico de sus personajes, así como jugar con la arbitrariedad
temporal. Por suerte en este caso, el talento de la dupla Kaufman-Gondry
sortea los peligros de confusión y de desvariación que podrían surgir
de tantos giros argumentativos.

El único problema, quizás, es que semejante preocupación por la
prolijidad formal del relato haya opacado la presencia de los personajes. En
otras palabras, como espectadores corremos el riesgo de estar tan
atentos a “armar” la historia que descuidamos nuestra relación directa con
los protagonistas.

Tal vez por esta característica Eterno resplandor…sea un film
intelectual antes que emocional. Esto no significa que genere indiferencia
(que levante la mano quien no se haya sentido identificado con la
desdicha de Joel). Tampoco significa que se trate de un discurso sentencioso
y, por lo tanto, tedioso. Simplemente estamos ante una propuesta que
privilegia el ejercicio reflexivo en detrimento de una compenetración
sentimental profunda.

No obstante, la película de Charlie Kaufman y Michel Gondry no deja de
conmover. Al contrario, uno queda impactado después de verla, como si
efectivamente hubiera recorrido los laberintos de la mente humana cuando
intenta olvidar o ignorar la amargura del desamor. Tristeza, desazón,
fatiga son algunas de las sensaciones registradas. Sensaciones que, mal
que mal y después de todo, nos mantienen vivos y, por suerte, alejados
de aquel eterno resplandor propio de una mente sin recuerdos.

jueves, 3 de mayo de 2007

FIRE MARSHAL BILL

Uno de los personajes que hizo más popular a Jim Carrey, fue Fire Marshal Bill. Un bombero retirado y totalmente loco que sobrevivivía a toda clase de exlosiones e incencdios. Uno de los sketechs más divertidos de Fire Marshal Bill es el que podemos ver en este video. Es un pelín desagradable. No apto para los que no soporan un intestino delgado, ni una amputación de pierna. ¡Divertidísimo!

CARREY EN EL SHOW DE BARBARA WALTERS

Jim Carrey y DiontheTrainer en el Barbara Walters Oscar Show

DATOS SOBRE DICK Y JANE, LADRONES DE RISA


Jim Carrey le propuso al productor Brian Grazer un remake del film de 1977 "Roba bien sin mirar a quién". Con los escándalos de Enron y Worldcom en grandes titulares de la prensa USA, el interés del público por este matrimonio víctima de un jefe sin escrúpulos estaba allí asegurado.
20 justificados millones de dólares. Dick y Jane, ladrones de risa critica, en clave de comedia, los escándalos corporativos y a los ejecutivos desalmados. Una cinta que recuerda como hace una generación los jefes ganaban 40 veces más que sus trabajadores, mientras que hoy la diferencia está en casi 400. Pero a pesar de estos datos y de su nuevo trabajo, Jim Carrey cree que un sueldo de 20 millones de dólares (16 millones de euros) está más que justificado en Hollywood. Y que los altos salarios no suponen ningún problema en la industria. Está relacionado con el dinero que generas, porque si haces que una compañía gane 500 millones de dólares (400 millones de euros), al menos te mereces 20, ¿no?, aunque sea una cantidad obscena, dice el actor canadiense que, como su personaje Dick Harper, también ha robado alguna vez: Me pillaron con mi hermano mayor y el que ahora es mi cuñado, que por entonces eran unos delincuentes: entraban al colegio, robaban el dinero del almuerzo, se colaban en las casas cuando estaban vacías para hacer fiestas...

El Jerry Lewis de nuestra generación. Téa Leoni sigue explotando la bis cómica que tan bien le funcionó en Flirteando con el desastre (David O¿Russell, 1996) o Un final made in Hollywood (Woody Allen, 2002). La actriz neoyorquina no era la primera opción, reconoce el director Dean Parisot, que la escogió cuando Cameron Diaz dejó de estar disponible, pero me alegro de la elección. Están increíbles juntos. Me recuerdan a una pareja de otra época. Lo que me interesa es la comedia, no una colección de chistes. Y ambos son grandes actores, la química es evidente. Leoni describe como una experiencia espectacular trabajar con Carrey. Jim es el Jerry Lewis de nuestra generación. Tiene el mismo oído para la comedia que Mozart para la música. Para mí fue revelador el hecho de pensar: ¿Qué más da si soy graciosa? ¡Tengo a Jim!.

La arruga es bella. Una de las escenas estrella del film es cuando Jane Harper, en su intento desesperado por recuperar la armonía financiera de la casa, pretende ganar dinero haciendo de conejillo de indias para una nueva sustancia similar al Botox. Voy a cumplir 40 y me he ganado todo lo que tengo en la cara. Me he reído mucho para tener estas agurras, dice Leoni, que no tiene ninguna intención de pasar por el quirófano. Más bien todo lo contrario: Me hicieron una portada de revista no hace mucho y cuando la vi lo habían borrado todo. Estaba tan ridícula... Parecía una niña de 12 años, y eso no es lo que quiero mostrar. Eso es basura.

Remakes y más remakes en Hollywood. Siempre había rechazado los remakes, subraya Dean Parisot. Sin embargo en este, aunque la pareja permanece, el contexto es completamente distinto. Eso fue lo que convenció al realizador de Héroes fuera de órbita para revisar la historia de los Harper. Hollywood ha hecho remakes desde sus comienzos y me pareció que esta película merecía la pena. Pero jamás haría Ciudadano Kane o El Padrino, dice sobre los impecables e irrepetibles films de Orson Welles y Francis Ford Coppola. Otro punto que tuvieron que negociar fue la lista de compañías con escándalos, entre ellos Enron y Worldcom, que aparecen al final de la cinta. Tuvimos un intenso debate y supongo que lo conseguimos porque Jim era el productor y estaba allí para presionar. Su intención fue reflejar la burbuja del año 2000, cuando todos hacían dinero, no teníamos déficit, ni guerra, ni 11-S, ni escándalos corporativos.


DATOS SOBRE "UNA SERIE DE CATASTRÓFICAS DESDICHAS"

Después de transformarse en el Grinch imaginado en sus libros por el Dr. Seuss, Jim Carrey da vida a otro antihéroe literario, el conde Olaf, creado por la mente de Lemony Snicket en varias novelas juveniles que, en Estados Unidos, han llegado a ensombrecer al mismísimo Harry Potter.

Bombazo editorial. Más de 50 millones de ejemplares se han vendido en todo el mundo de los 11 títulos escritos por Lemony Snicket (pseudónimo de Daniel Handler) sobre las andanzas del conde Olaf y los huérfanos Baudelaire. Y es que sus desdichadas aventuras son un bombazo similar, entre el público infantil y juvenil, al de Harry Potter. Hemos adaptado los primeros tres libros de la saga, explica el director Brad Silberling. En cada uno de ellos, el conde Olaf nos muestra una nueva personalidad, así que necesitábamos a una especie de Peter Sellers para interpretarlo. El elegido para dar vida al alma de las historias de Lemony Snicket es un Jim Carrey que da rienda suelta a su expresividad (y que debió afeitarse la cabeza). Para mí ha sido una gozada poder disfrutar de los disfraces (su rol se convierte en otros varios gracias a la caracterización) y crear personajes completamente distintos, explica.

Vidas tras el fuego. Curiosamente, Jim Carrey ignoraba la popularidad de los libros adaptados. No los conocía, confiesa; pero en cuanto me los pasaron los leí, y los encontré francamente muy originales, un modo distinto de contar una historia para niños. Carrey no es el único personaje popular cuyo destino se ha ligado al de los relatos de Lemony Snicket. Junto a él está Meryl Streep (ahora en cartelera con El mensajero del miedo), como la tía de los niños protagonistas. Y también aparecen Timothy Spall (Harry Potter y el prisionero de Azkabán), Billy Connolly (El último samurái), Luis Guzmán (Ejecutivo agresivo) o los pequeños Emily Browning (Ned Kelly) y Liam Aiken (Camino a la perdición). Además, el film cuenta, en su versión original, con la voz del hiperactivo Jude Law como narrador/Lemony Snicket.

CRÍTICA A ¡OLVÍDATE DE MI!

¡Olvídate de mí!
Por Sergi Sánchez

2004 USA - DIR: Michel Gondry
INT: Elijah Wood, Jim Carrey, Kate Winslet, Kirsten Dunst, Mark Ruffalo, Tom Wilkinson


Valoración: Imprescindible

"Las intenciones de esta magistral película no quieren desorientar al espectador, o al menos no quieren desorientarlo más que al propio protagonista, un freak típicamente kaufmaniano"
Resnais se apuntó el tanto antes que nadie, porque Te amo, te amo no era más (ni menos) que una historia de amor hecha trizas que la memoria intentaba reconstruir cuando ya era tarde, demasiado tarde. Lo hizo antes que Charlie Kaufman, que en ¡Olvídate de mí! aquilata la línea de flotación de sus anteriores guiones demostrando que lo que había empezado como un ingenioso, brillante juego de muñecas rusas (Cómo ser John Malkovich) está acabando con la desesperada búsqueda que un autor emprende en el pozo sin fondo de sus sentimientos. Resnais era mucho más cerebral al retratar la angustia suicida de un romántico que perdió a su amada en el limbo de los tiempos. Kaufman (y Gondry, mucho más inspirado que en Human Nature) sabe ser más melancólico relatando, triste y desordenadamente, la relación sentimental entre dos desgraciados que borran todo lo que han vivido en sus mentes para dejar de recrearlo en sus corazones. De eso trata esta magnífica película: del amor como recreación de la memoria. Del pánico que nos entra al recordar que ya no podemos recomponer esa carta que rompimos en mil pedazos porque simplemente no nos acordamos de ella, solo somos capaces de imaginarla.

Gondry está a la altura de la sofisticación de la propuesta de Kaufman ofreciéndonos un universo paralelo de colores saturados y poesía siniestra con rimas surrealistas. Aquí no hay espacio para la extravagante caricatura de Human Nature: de hecho, a ratos parece como si Roman Polanski hubiera decidido adaptar una comedia romántica escrita por Philip K. Dick. Las intenciones de esta magistral película no quieren desorientar al espectador, o al menos no quieren desorientarlo más que al propio protagonista, un freak típicamente kaufmaniano interpretado por Jim Carrey con la mirada húmeda de quien ha perdido lo irrecuperable.

Lo que pretende ¡Olvídate de mí! es transmitirnos el caos del desamor, hacernos sentir como dos amantes que se buscan en una noche helada con una linterna que no ilumina, solo da miedo. Y en verdad lo consigue: esta es la comedia romántica más tenebrosa jamás filmada.

Para melancólicos irredentos y otros compañeros de desamor.

Lo mejor: su prodigiosa estructura.

Lo peor: que la confundan con un divertimento de listillo.

DATOS SOBRE ¡OLVÍDATE DE MI! (ETERNAL SUNSHINE)


A veces no nos acordamos de las fechas de cumpleaños de la gente, ni de los nombres de algunas de las personas que hemos conocido, pero seguro que siempre recordarán "¡Olvídate de mí!", la segunda colaboración del guionista Charlie Kaufman y el director Michel Gondry tras "Human Nature".

Habla el guionista. Films como Confesiones de una mente peligrosa (George Clooney, 2002) o los dos títulos de culto de Spike Jonze, Cómo ser John Malkowich (1999) y Adaptation. (2002), tienen un sello muy propio, del que es responsable uno de los guionistas más personales y excéntricos de la historia del cine americano, Charlie Kaufman. Experto en desafiar las normas de Hollywood, Kaufman nos revela la complejidad de su nuevo trabajo, un film que habla sobre los recuerdos y sobre cómo estos nos determinan como personas. Y que también versa sobre una historia de amor amarga y mal resuelta, en la que el taciturno e introvertido Joel (Jim Carrey) y su ex compañera Clementine (Kate Winslet) se embarcan en un viaje por los callejones de la memoria. Así, siempre desde el punto de vista de Joel, la pareja rememora su vida en común a medida que esta se derrumba a su paso: La película es una historia de amor, cuenta Kaufman, aunque no es la típica que sigue el patrón chico encuentra a chica. En realidad, la cosa va así: chico encuentra a chica; chico se enamora de chica; chica pasa de chico; y chico se somete a un experimento científico revolucionario para eliminar permanentemente de su memoria a la chica. En resumen: se trata de una historia de amor contada al revés.

Habla el director. El encargado de llevar todo esto a la pantalla es Michel Gondry, responsable de videoclips para Björk o The White Stripes. Para recrear este loco universo mental que es el cerebro de Joel, Gondry evitó ajustes de posproducción, trabajando con los precarios efectos tecnológicos de una simple cámara: mínima iluminación, rápidos cambios de vestuario, paneles reflectantes, dobles exposiciones e incluso puertas secretas que permiten a los actores desaparecer y aparecer en el decorado fueron sus armas elegidas. Gondry lo explica: Realizar este tipo de efectos especiales tan sencillos, casi caseros, me volvió loco, porque de este modo puedes llegar a recrear las verdaderas propiedades del sueño, algo que jamás lograrías a base de efectos especiales.

Guionista y director: pasado común. Charlando con el extravagante director francés y el reservado guionista de Nueva York nos damos cuenta de que forman una pareja inusual, y las constantes bromas entre ellos nos hacen pensar que son amigos. Pero la pareja se hace trío cuando se juntan con el director Spike Jonze, colaborador habitual de Kaufman. Si bien Jonze ha disfrutado de lo mejor de Kaufman, la primera colaboración del guionista con Gondry, Human Nature, fue un fracaso, aunque supuso una estrecha colaboración entre ambos (Charlie y yo estamos en constante diálogo, asegura Gondry) y su fracaso en taquilla no acabó con su relación.

La fama de un actor. El interés de Jim Carrey por hacerse con el papel protagonista fue una magnífica noticia para los productores, pero Gondry creía que la fama del actor podía dañar al film. En un principio pensé que Carrey quizás era demasiado grande para el papel, dado que el material era delicado y era fácil cagarla. Pero su interpretación me fascinó. Tiene un control total de su actuación. Personalmente, creo que su trabajo en este film es incluso mejor que en El Show de Truman. Las expectativas de Kaufman respecto a ¡Olvídate de mí!, pues, son claras: Para mí era importante mostrar algo al mundo que pareciera real, explica. Pretendía que esta cinta estuviera llena de imperfecciones, como la vida. Y me niego a dotarla de una moral, concluye.

CRÍTICA A "THE MAJESTIC"


2001 USA - DIR: Frank Darabont
INT: David Ogden Stiers, James Whitmore, Jim Carrey, Martin Landau, Laurie Holden

Valoración: No lo lamentará

"Es un soplo vivificador que, en medio de tanto patriótico ardor, tanto Pearl Harbor, tanto Daño colateral, tanto Black Hawk derribado, alguien se atreva a discrepar."
¿Todos cuantos ayudaron a los progresistas y a los comunistas estadounidenses, en los años 30, en todas sus causas reivindicativas, eran realmente activistas convencidos? De creer lo que cuenta el guión de Michael Sloane, ciertamente no: alguno hubo que se dejó llevar por el ardor de su bragueta y acabó en un míting tras las faldas de una mujer... lo que, solo una década después, le habría de costar muy caro. Estamos, pues, ante una ficción ambientada en la Caza de Brujas, el siniestro período que se abre, para Hollywood primero, y para todos los EE.UU. después, en 1947. Y ante una peripecia protagonizada no por un aguerrido, convencido ciudadano, sino por un tipo cualquiera; no por Gary Cooper, sino por el payaso oficial de la casa, Jim Carrey, una vez más alejado por completo de su personaje y ejemplarmente al servicio de una causa (artísticamente) mayor.

El periplo de este personaje, guionista de los estudios y sorprendente, funcionalmente amnésico es el que cuenta, con su parsimonia habitual ¿recuérdese La Milla Verde¿, Frank Darabont. Pero no se piense que estamos ante una película realista, o ante una pulcra reconstrucción histórica. Antes bien, el terreno en que se juega la ficción es el de la fábula progresista, una de esas benditas películas liberales y bienpensantes de las que estábamos tan desasistidos en los últimos tiempos.

Porque mucho de fábula tiene, y de lección moral, por consiguiente, la historia de este uomo qualunque que aprenderá en carne propia cómo se las juega la América siniestra, la de la cerrazón y el fanatismo. Mucho tiene, igualmente, de canto al cine: la puesta en marcha, tras largos años de clausura, de una sala, el Majestic del título, es como una reinauguración de la vida en un pueblo tranquilo y demasiado afectado por la tragedia.

Y mucho tiene, en fin, de lectura contemporánea una peripecia centrada en las tribulaciones de un hombre enfrentado a la maquinaria más poderosa, la de la propaganda fanática de un Estado al pie del totalitarismo. Es un soplo vivificador que, en medio de tanto patriótico ardor, tanto Pearl Harbor, tanto Daño colateral, tanto Black Hawk derribado, alguien se atreva a discrepar y a recordar que en otros momentos históricos también se anatemizó al disidente... pasando por encima de los más elementales principios democráticos.

>>Para quienes creen en la capacidad autocrítica americana.

Lo mejor: Camaleón Carrey.

Lo peor: el tempo narrativo, excesivamente estirado.
crítica de fotogramas

DATOS SOBRE THE MAJESTIC

Capra y Stewart no están muertos

Frank Darabont está exultante con su nuevo film. Es como si hubiese conseguido la libertad condicional, exclama. El énfasis está justificado, ya que tras dos memorables historias carcelarias (Cadena perpetua y La Milla Verde), Darabont abandona los barrotes cinematográficos, y también los textos de Stephen King en los que hasta ahora había basado su escueta filmografía, para narrar una historia con más toques a lo Frank Capra que nunca. Si Capra fuera un género, afirma, esta sería una película Capra. Lo supo en cuanto leyó el guión que le dejó delante de la puerta Michael Sloane, compañero suyo en la escuela (uno de los 18 que han participado en el film), y que encandiló al cineasta; tras leerlo aquella misma noche, al día siguiente se comprometió a dirigirlo. Para lo que él mismo llama su carta de amor a Frank Capra, Darabont buscó y encontró a su James Stewart particular, Jim Carrey: Es masculino, guapo, romántico... a pesar de todos los papeles alocados que ha hecho, siempre he tenido la sensación de que era una especie de Jimmy Stewart joven. Así que lo veía para el papel, siempre que pudiera prescindir de su parte alocada.

Jim, serio

Dice Darabont que la presencia de Jim no cambió el tono del film, sino que fue Jim el que cambió para la película. Los elogios no acaban aquí. Si las incursiones de Carrey en el drama (El Show de Truman, Man on the Moon) habían sido hasta ahora muy aplaudidas, para Darabont su personaje en The Majestic supone un paso más en su consagración como actor serio: No hay trucos en su interpretación. Por primera vez en su carrera, la gente va a ver al auténtico Jim. Puedo decir, con cada gramo de convicción de mi cuerpo, que este es su mejor papel.

And the Oscar goes to...?


No será Carrey el que diga que Darabont no tiene razón. El actor cree haber encontrado su punto fuerte: Siempre he querido ser esa especie de mago, pero ahora me he dado cuenta de que la verdadera magia está en que soy como cualquier otra persona. No es la primera vez en su filmografía que Carrey tiene que enfrentarse a un doble papel; si en Yo, yo mismo & Irene se desdoblaba al servicio de los Farrelly, aquí se convierte en un guionista perseguido por el macarthysmo y en un soldado desaparecido que vuelve a casa. Los días en que era Pete, el guionista, me sentía cansado, cuenta. En cambio al interpretar a Luke crecía, literalmente, tres centímetros. El encargado de vestuario me decía: ¿Cómo puede ser que este traje hoy no te vaya bien? Si tuviera que compararlos con animales, Pete sería la hiena y Luke el león. Por lo que respecta a la amnesia de su personaje, Carrey se la ha tomado como si se tratara de un alivio, una excusa para dejarlo todo. Creo que si no sabes quién eres no tienes expectativas que llenar, aunque, claro, otros actores lo hubiesen encarado de otra forma. Con El Show de Truman y Man on the Moon el nombre de Carrey sonó mucho de cara a los Oscar, tras su triunfal paso por los Globos de Oro, aunque luego se quedó sin nominación; ¿es algo que le preocupa? Creo que es fantástico que la gente se fije en eso. Dice algo sobre la confianza que me tienen, y creo que hay un montón de gente que piensa que lo merezco. Pero que me lo den no depende de mí. Aceptaré todas las bendiciones que Dios tenga pensadas para mí. Y eso, según Carrey, quiere decir que... que me preocupo por mi trabajo. Si eso, de alguna forma, quiere decir que mi trabajo complace a mis colegas de profesión, mejor.

Buenos colegas

En el rodaje, uno de sus colegas de profesión fue Martin Landau, al que Carrey admira: Me recuerda a mi padre. Martin puede ser sutil, y también puede ser el maníaco más insano que te puedas imaginar. Puede elegir lo que quiera. Tiene un montón de armas que sabe utilizar, y es muy agradable estar con él. Laurie Holden, rostro familiar de la serie Expediente X, Amanda Detmer, Bob Balaban o David Ogden Stiers completan el cast, que tiene los cameos vocales de Matt Damon, Sydney Pollack o Rob Reiner, y también un film dentro del film, Sand Pirates of the Sahara, las escenas del cual filmó el propio Darabont: Tuve que rodarlo en blanco y negro, la grúa botaba cuando la movíamos, el escenario parecía de cartón... ¡Era perfecto!

DATOS SOBRE EL GRINCH

Durante décadas, Theodor S. Geisel (el doctor Seuss) se había negado a permitir que su imperecedera creación protagonizada por el Grinch fuera llevada a la pantalla. Había tenido una desagradable experiencia a principios de los años 50 con la versión cinematográfica de una fantasía escrita por él ("Los 5.000 dedos del Dr. T"), y había quedado suficientemente satisfecho con la versión de dibujos animados de "How the Grinch Stole Christmas!" que Chuck Jones realizó en 1966. Tras la muerte del escritor en 1991 y a la vista de los avances en los efectos especiales, su viuda decidió por fin dar el visto bueno a una adaptación de la obra utilizando personajes reales. Vistos los resultados, la buena señora ha acusado a los responsables del film de convertir esta historia gamberra en un catálogo de chistes escatológicos.

El nombre de Jim Carrey para interpretar al Grinch apareció de forma natural. El actor había hecho saber públicamente que le interesaba el papel. Cuando era niño no había una Navidad en la que no leyera el libro y viera la película de dibujos animados, dice. Cuando surgió este proyecto me pareció como un sueño hecho realidad.

Ron Howard, el director del film, se alegra de haber contado con Carrey: Es la persona ideal, y la única, para dar vida al Grinch, debido a su increíble imaginación, su energía y su talento físico, dice. Rick Baker, ganador de cinco Oscar, fue el encargado de crear el maquillaje especial del Grinch. Si bien el diseño permite a Carrey hacer muecas y exagerar expresiones para que se noten a través de la máscara de goma, para el actor eran un auténtico suplicio las tres horas diarias que necesitaba para adoptar el aspecto del Grinch.

Taylor Momsen, de 7 años, interpreta a la pequeña Cindy Lou Who. Taylor proyecta una sencilla honestidad, dice Ron Howard. Su personaje es el de mayor normalidad. Es la voz de la razón y quien hace avanzar el argumento debido al impacto que produce en el Grinch. En un reparto que cuenta con sir Anthony Hopkins ejerciendo de narrador de la historia, Bill Irwin ("El sueño de una noche de verano de William Shakespeare") y Molly Shannon ("Superstar") interpretan a los padres de Cindy Lou, mientras que Jeffrey Tambor ("Inocencia interrumpida") da vida al alcalde de Whoville y Christine Baranski ("Bulworth") a una de sus conciudadanas.

ENTREVISTA A CARREY Y JENNIFER ANISTON

Jim Carrey vuelve a la comedia, después de la seria ¿The Majestic¿. Por otro lado, esta puede significar la consolidación de Jennifer Aniston como algo más que la Rachel de la serie ¿Friends¿. En la divertida ¿Como Dios¿, ambos comparten protagonismo en su primera película juntos. Por eso, FOTOGRAMAS los ha reunido en esta conversación, de la que se deduce que se han hecho bastante amigos.

Ante estrellas como Jennifer Aniston y Jim Carrey es imposible mantener la compostura. Juguetones, graciosos natos, más listos que el hambre, zalameros, responsables y conscientes de lo que están haciendo, hacen la labor del entrevistador una tarea, más que agradable, desternillante. Carrey luce una sonrisa permanente. Parece tranquilo. ¿Tiene la culpa su hija? El actor acaba de ganar una batalla legal contra su ex esposa Melissa. Esta le pedía un aumento de la pensión de 10.000 dólares mensuales que el actor le pasa para mantener a la hija que tienen en común, Jane, de 15 años.

FOTOGRAMAS: ¿Hay algún mensaje oculto en Como Dios?

JIM CARREY: Supongo que lo que le quiero decir a mi público es que estoy muy agradecido por poder hacer lo que hago, por la mera idea de que me consideren divertido, por ser capaz de hacerles reír. Pero también creo que soy capaz de contar historias, que puedo llorar con la misma facilidad con la que me río. Que no voy a ser yo quien ponga límites a mi carrera.

JENNIFER ANISTON: Mírame a mí. El hecho de hacer un drama como The Good Girl me ha dado carta blanca como actriz por un par de años más, algo que nunca lograron mis comedias románticas.

J.C.: ¡Exacto! Ya sé que uno quiere que todo lo que hace sea extremadamente popular, pero también he aprendido que no todo lo que ocurre es culpa mía; que el trabajo que hicimos en The Majestic fue muy bueno y que aprendí mucho de Martin Landau, así que, si el material no encontró su público, qué le vamos a hacer, no se puede ganar siempre. Porque, sinceramente, no creo que la audiencia esté ahí sentada esperando únicamente a que les haga reír.

J.A.: Claro que contigo es difícil no reírse todo el tiempo.

F.: ¿Cómo se prepara una para trabajar con Carrey? ¿Son muy diferentes sus métodos de trabajo?

J.A.: Mucho. A él le gusta hacer muchas, muchas, pero que muchas tomas de cada escena.

J.C.: No es la primera vez que me lo dicen, pero es que en ocasiones uno tiene que luchar todo el día por esa línea que no acaba de ver en su sitio, y eso se convierte en una obsesión, lo reconozco. Pero mejor esto a que me dedique al robo a mano armada.

J.A.: Lo entiendo, pero yo vengo de la televisión, un medio en el que se rueda más rápido, y fue todo un reto seguir manteniendo la frescura tras repetir lo mismo 40 veces. Aunque también fue un reto poder ver su energía al estar tan cerca.

J.C.: Yo creo que lo que quizás más te ha impactado es ver que las tomas siempre me salen diferentes. No tengo ni idea de lo que voy a hacer hasta que lo hago. En ocasiones es una idea que se me cruza y otras elaboro la acción desde el texto. Eso sí, en el momento en que se me ocurre cómo enfocar la escena, tengo que comenzar a caminar, levantarme y caminar. No te creas que se diferencia mucho de El Show de Dick Van Dyke


F.: Dada la premisa de Como Dios, es inevitable preguntar qué sería lo primero que harían en el caso de ser Dios por un día.

J.A.: No hay mejor Dios que Morgan Freeman, ahí, todo vestido de blanco. Un tipo fenomenal, y mira que el único momento en que coincidimos fue en una de esas largas noches de rodaje en la que estábamos destrozados, pero me dio un abrazo tremendo.

J.C.: Morgan es todo un personaje. Tiene esa especie de rayo láser en la mirada que te puede freír el alma si te quedas mirándole mucho tiempo.

F.: Pero, en su caso, ¿qué sería lo primero que harían de ser Dios Todopoderoso?

J.A.: Es imposible hablar de estas cosas sin que alguien en algún sitio te tome por un blasfemo. Yo me quedo con la idea de la película, de promocionar el amor y no meter mano en la voluntad de cada uno. Y en última instancia, espero que la gente se lo pase bien.

J.C.: Sí, eso mismo. Dar de comer a los pobres, sanar a los enfermos y concederme el don de la invisibilidad para poder entrar en el probador de señoras sin ser visto.

J.A.: Está claro que es difícil hablar de algo espiritual en una película comercial con Jim Carrey.

J.C.: ¡Qué quieres! No tengo grandes planes para cambiar el mundo pero me encantaría poder arreglarme los juanetes. Especialmente el del pie derecho. Tampoco me importaría ser Gandhi por un día y vivir en ese lugar en el que es posible poner la otra mejilla y todas esas cosas que son tan difíciles.

F.: No sé a nivel espiritual, pero físicamente su aspecto es cada vez más cercano al de Gandhi. ¿Se trata de su próxima película?

J.C.: Siempre me ha gustado estar delgado. De hecho, peso lo mismo que cuando tenía 19 años, algo que me cuesta un poco de sacrificio, pero me gusta estar en forma; no tanto por trabajo, sino por mí.

Carrey (41 años) y Aniston (34) se han entregado al máximo en esta comedia donde las únicas anécdotas están en las tomas descartadas del final, en las que se puede observar la mayor debilidad del actor: Los errores siempre me hacen reír. Es que no falla, reconoce a carcajadas. Aniston también se ríe, pero de felicidad, dado el momento que está disfrutando esta joven cuya única meta en la vida no era el éxito sino ser feliz.

F.: ¿Qué les espera a ambos en un futuro próximo?

J.C.: Eternal Sunshine of the Spotless Mind, dirigida por Michel Gondry y junto a Kate Winslet y otros superactores como Elijah Wood o Kirsten Dunst. El guión es de Charlie Kaufman. Se trata de una historia maravillosa en la que mi personaje está enamorado de una joven que se ha borrado todos los malos recuerdos de su memoria, un proceso nuevo que, llevado por la desesperación, él también prueba. Pero cuando está en ello, y a medida que se van borrando los malos recuerdos, se da cuenta de la pasión que siente por ella y de cómo la amaba, e intenta parar el proceso.

J.A.: Mi próxima película se titula Captured, una comedia junto a Ben Stiller dirigida por John Hamburg donde interpreto a Polly, una joven muy liberal y a la que le gusta mucho ir de un lado para otro, con una cierta fobia a todo lo que signifique una relación y un compromiso, aunque, por supuesto, se deje encandilar por todo lo que le ofrecen.

F.: Dos historias muy románticas para dos de las estrellas más envidiadas de la pantalla.

J.A.: No hay para tanto. A mí la gente no me dice que me envidia.

F.: Pero con el éxito que subraya un Emmy, un Globo de Oro y un marido como Brad Pitt, su situación seguramente es envidiada... y además su marido le llenó una habitación de rosas.

J.A.: No fue toda la habitación pero estuvo cerca. Había rosas por todos los lados y había escrito te quiero con pétalos en la pared. Algo muy bonito.

F.: ¿Un paso más hacia la maternidad?

J.A.: Sí, queremos formar una familia. Probablemente en un año o dos, quién sabe.

J.C.: Yo tenía 25 años cuando nació mi hija Jane, y ese sí que es un momento divino. Algo que te hace crecer y te demuestra que es mucho más divertido no pensar todo el tiempo en ti mismo. En la actualidad paso mucho rato con mi hija en casa, escuchando a Queen en un maravilloso equipo estéreo. Toda la casa es un equipo de sonido ¿Si estoy abierto a otras relaciones? Sí. ¿Si busco pareja? Pues no. Soy un romántico, y me divierten las relaciones, pero ahora mismo prefiero disfrutar de mi carrera y de mi hija, las mayores bendiciones que tengo en mi vida.
Jennifer Aniston nunca quiso ser solo una estrella televisiva. Lo empezó a demostrar en 1996 con Ella es única, de Edward Burns. Pero, el fracaso de Novio de alquiler (Glenn Gordon Caron, 1997), Mucho más que amigos (Nicholas Hytner, 1998) o Rock Star (Stephen Herek, 2001) hizo dudar de su calidad como gran estrella, pero con su papel en el film independiente The Good Girl (Miguel Arteta, 2002) subió enteros en la industria y demostró que sí sabía actuar. Y quizás fue por este último papel que pensaron en ella para este proyecto, al que llegó sin acabar de leerse el guión, pero con ganas de consolidar su carrera en el cine. Eso sí, Aniston quería de Grace, su personaje en Como Dios, algo más que la niña bonita (y más bien modosa) de las anteriores comedias de Carrey: Renée Zellweger, Lauren Holly, Maura Tierney, Courteney Cox... Y así es como Aniston acabó siendo la voz de su conciencia.

Desde que Jim Carrey rodara Ace Ventura, un detective diferente, de Tom Shadyac, en 1994, Jim Carrey es uno de los cómicos más respetados de su generación. Sus siguientes papeles en el género ¿La Máscara (Chuck Russell, 1994), 2 tontos muy tontos (Peter y Bobby Farrelly, 1994), Mentiroso compulsivo (T. Shadyac, 1997), Yo, yo mismo & Irene (P. y B. Farrelly, 2000) o El Grinch (Ron Howard, 2000)¿ no hicieron más que corroborar su poderío en la comedia. Pero Carrey tiene una asignatura pendiente: nadie parece tomarle en serio, y así lo demuestran los batacazos sufridos cada vez que se ha decantado por el drama: Un loco a domicilio (Ben Stiller, 1996), Man on the Moon (Milos Forman, 1999), The Majestic (Frank Darabont, 2001) o incluso El Show de Truman (Peter Weir, 1998) no demostraron el mismo ímpetu que sus comedias.

THE DUCK FACTORY. COMIENZOS DE CARREY

The Duck Factory (La Fabrica de Patos)
USA.1984.Una serie televisiva de 13 episodios que hablaba sobre una fabrica de animaciones en L.A..
Jim protagoniza a Skip Tarkenton. En la serie tambien actuan Jack Gilford y Teresa Ganzel. Carrey tenía solo 21 años cuando protagonizó esta serie. Os dejamos en www.jimcarreyblog.blogspot.com el video del episodio piloto en el que apareció Jim Carrey por primera vez.

CARETA DE JIM CARREY

Cuesta 30 dolares. Voy a intentar hacerme con ella, aunque me imagino que será complicado. Ya os contaré.

LA MÁSCARA (THE MASK)

La Máscara (The Mask en inglés) es una película del año 1994, con efectos especiales poco comunes para esa época, es una historia entretenida y fantástica.
Advertencia: Esta sección contiene detalles de la trama y el argumento.
El personaje principal es "Stanley Ipkiss", típico hombre aburrido, al cual le suceden muchas cosas malas y todo le sale mal hasta el punto en el se cansa de su vida y llega a caer en una terrible depresión, pero después se encuentra con una máscara que al parecer parece de por lo menos 700 años, lo que Stanley no sabía es que esa máscara iba a cambiar su vida. Él está enamorado de una rubia despampanante llamada "Tina Carley", cuyo novio va a ser el peor enemigo de Stanley y tiene un amigo llamado "Charlie" cuyo apellido nunca es mencionado, es un tipo alegre, simpático y le gusta las fiestas , ellos trabajaban en un banco muy importante de la ciudad.
Stanley es un "poco" torpe socialmente y es un romántico empedernido y siempre pierde de alguna o otra forma, ¿Esta vez será igual con Tina?, vive con su perro "Milo", un perro obediente, inteligente y sobre todo quiere mucho a Stanley
Reparto
Esta película coloca a
Jim Carrey en la escena mundial del cine y en la misma hace su introducción al mundo del cine Cameron Díaz, quién había tenido anteriores apariciones pero con esta película le lloverían posteriormente ofertas.El reparto de los protagonistas es el siguiente:
Jim Carrey:Stanley Ipkiss
Cameron Diaz:Tina Carley
Peter Greene:Dorian Tyler (antagonista)

LUIS POSADA, DOBLADOR DE JIM CARREY

Luis Posada es el actor de doblaje que pone la voz en castellano a Jim Carrey en más de veinte películas del actor canadiense. Pero Posada no es el unico que se ha ocupado de su voz, también Jose Luis Gil, Xavier Ribera, Eduardo Gutiérrez, y Miguel Ángel Valdivieso. Aunque Luis Posada, sin duda, es el que mejor se ha acoplado a la garganta de Jim Carrey, hasta el punto de que si vemos a Jim Carrey doblado al castellano por otra voz que no sea la de Posada, se nos hace muy poco creíble la actuación. A continuación dejo una lista de las películas de Jim Carrey con sus respectivos dobladores al castellano y el personaje que interpretaban.
¡OLVÍDATE DE MÍ! POSADA, LUIS Joel Barish
ACE VENTURA: OPERACIÓN ÁFRICA POSADA, LUIS Ace Ventura
ACE VENTURA: UN DETECTIVE DIFERENTE GIL, JOSÉ LUIS Ace Ventura
BATMAN FOREVER POSADA, LUIS Enigma
COMO DIOS POSADA, LUIS Bruce Nolan
DICK Y JANE, LADRONES DE RISA POSADA, LUIS Dick Harper
DOS TONTOS MUY TONTOS POSADA, LUIS Lloyd Christmas
EL GRINCH POSADA, LUIS Grinch
EL GRINCH RIBERA, XAVIER Grinch (canciones)
EL INOLVIDABLE SIMON BIRCH POSADA, LUIS Joe Wenteworth (Adulto)
EL NÚMERO 23 POSADA, LUIS Walter Sparrow / Fingerling
EL SHOW DE TRUMAN POSADA, LUIS Truman Burbank
LA MÁSCARA POSADA, LUIS Stanley Ipkiss
LA MÁSCARA [redoblaje] GARCÍA MORAL, ANTONIO Stanley Ipkiss / La Máscara
LA MÁSCARA [serie TV] POSADA, LUIS Jim Carrey
LAS CHICAS DE LA TIERRA SON FÁCILES GUTIÉRREZ, EDUARDO Wiploc
MAN ON THE MOON POSADA, LUIS Andy Kaufman/Tony Clifton
MENTIROSO COMPULSIVO POSADA, LUIS Fletcher Reede
MORDISCOS PELIGROSOS POSADA, LUIS Mark Kendall
PEGGY SUE SE CASÓ VALDIVIESO, MIGUEL ÁNGEL Walter Getz
THE MAJESTIC POSADA, LUIS Peter Appleton
UN LOCO A DOMICILIO POSADA, LUIS El Chico del Cable
UNA SERIE DE CATASTRÓFICAS DESDICHAS DE LEMONY SNICKET POSADA, LUIS Conde Olaf
UNA SERIE DE CATASTRÓFICAS DESDICHAS DE LEMONY SNICKET [videojuego] POSADA, LUIS Conde Olaf
YO, YO MISMO E IRENE POSADA, LUIS Charlie Baileygates / Hank

Os dejo un video en el que aparece el actor Luis Posada doblando a Mortadelo. Así podemos ver la cara de este gran actor de doblaje.